• Suplantación de identidad

Evita los delitos de impagos por suplantación de identidad en tus transacciones comerciales

2021-03-18T13:29:20+01:00 18 de marzo de 2021|Entorno digital|

Hoy en día, los ciberdelitos están ganando popularidad en internet. Los usuarios, pero también las empresas están preocupados por la posibilidad de perder el dinero de sus cuentas por los ataques cibernéticos que pueden exponer su información en línea.

Los delitos de impago por suplantación de identidad son muy comunes, sobre todo con aquellas empresas que envían sus productos dentro o fuera de las fronteras españolas. En estos casos, los delincuentes envían correos falsos, demoran las entregas o desvían a los conductores para conseguir la mercancía sin realizar el pago.

Los empleados y los administrativos deben tener en cuenta una serie de medidas para que sus transacciones con otras empresas se produzcan en el mejor ambiente posible, asegurándose de que la información recibida es fiable y de que no encubre estafas inesperadas.

 

¡Ten precaución! Consejos para evitar los impagos por suplantación de identidad

Desde que se produce una compra en la tienda de la empresa hasta que el producto llega a su destino, hay muchas fases intermedias que pueden ser objetivo del delito de impago por suplantación de identidad. Debemos permanecer vigilantes en todas ellas, teniendo precaución y prestando atención a todos los detalles.

El momento contacto es aquel en el que nuestra empresa recibe una comunicación por correo electrónico interesándose por la mercancía. Por lo general, suele ser un emisor de renombre con los mismos logos e información fiscal que una compañía de prestigio, pero no representa a su departamento comercial.

En esta parte de la transacción, es importante que vigiles que el teléfono sea fijo y que los correos no lleguen a través de proveedores informales como Gmail, Hotmail y Yahoo. Si tienes el menor indicio de duda, es mejor que contactes con dicha compañía para que puedan responderte si han sido ellos los que han hablado contigo. Esto te ayudará a evitar los delitos de suplantación de identidad del phishing, el smishing o el vishing.

En el siguiente nivel se encuentra el momento de realización del pedido. En este punto es normal que el comprador haya realizado un pedido previo para ganarse nuestra confianza, para después hacer uno con mucha más envergadura. La novedad está en que, esta vez, tiende a acelerar el proceso sin ofrecer muestras y pidiendo que se acorten los plazos para que la operación sea veloz.

Como entenderás, esto no es lo normal en una operación nacional o internacional. Es importante que te preguntes si es normal que el proveedor actúe de esa forma y si realmente necesita resolver todo el proceso en solo unos días. Desconfía todo lo que puedas.

El tercer punto es el momento del pago, una situación que suele producirse con rapidez y sin dificultades en las situaciones normales. Los delincuentes suelen pedir condiciones de pago favorables, ofreciéndose a pagar anticipos o asegurando el pago con efectos bancarios y cheques posdatados sin fondos detrás. Si al final accedes, habrás caído en la trampa y tendrán más tiempo para borrar sus huellas cuando les busque la policía.

No les des esa oportunidad y evalúa los anticipos de antemano, porque puede que no vayas a ver el resto del pago acordado. Intenta fiarte solo de medios de pago fiables que comprometan a la sociedad compradora y pide referencias de solvencia bancaria o comercial a sus contactos o a su banco. No te fíes de los documentos que te den, porque puede que estén falsificados.

Si ves que pasan los días y no te llega el pago, es porque has llegado al temido momento de retraso en el pago. Lo sabrás porque el comprador no responde a tus llamadas o a tus correos electrónicos y, cuando tu compañía de seguros de crédito contacta con ellos, solo reciben evasivas.

Lo mejor que puedes hacer en este momento es denunciar la estafa al menor indicio, sin darle tiempo al ciberdelincuente a borrar sus pasos. Ten en cuenta que, cuanto antes pongas la denuncia y cuanto mayor sea el volumen que te hayan solicitado, mayor será la probabilidad de detenerlos a tiempo.

Vigila muy de cerca, también, el momento del transporte. Si has pasado por todas las etapas y estás a punto de enviar el producto, ten mucho cuidado con detalles como la dirección que te ha enviado el destinatario, para que no se vea una sede secundaria en otra ciudad u otro país que desconoces. Si además te pide que le dejes hacerse cargo del transporte con la excusa de “ahorrar costes”, es mejor que evalúes dos o tres veces esa posibilidad.

En este caso, es mejor prevenir que curar. Desconfía del origen del comprador e informa muy bien al conductor de la mercancía para que no se desvíe del camino en ningún momento. Si puedes identificar la estafa antes de que el camión esté en marcha, habrás ganado mucho y no tendrás que preocuparte por recuperarla en el futuro.

Tu posición en todo el proceso de compraventa de los productos tiene que ser de prudencia ante los comportamientos extraños. Además de los delitos de impago por suplantación de identidad, existen muchos otros ciberdelitos como el troyano bancario o el ransomware dirigido, que afectan a tu ordenador y pueden dar a conocer tus datos bancarios en el momento menos esperado.

La buena noticia es que, si eres una empresa cliente de Caixa Popular, puedes disfrutar las coberturas especiales que ofrece Seguros RGA, con un Seguro de Crédito y Caución que le protege frente a todos los delitos que atentan contra tu integridad económica y corporativa.

Estas perciben una indemnización por insolvencia de los clientes, una situación que suele producirse en el momento de retraso en el pago, y reciben el respaldo de profesionales para que puedan recobrar las deudas emitidas sin tener que preocuparse por los peligros que tiene para su negocio..

 

 

 

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