¿Qué novedades nos ofrecen los mercados?

2020-07-20T12:53:10+02:00 24 de julio de 2020|Dejando huella, economica|

Artículo elaborado por Gescooperativo, Sociedad Gestora de Instituciones de Inversión Colectiva del Grupo de Cajas Rurales.

Hemos cerrado el primer semestre del 2020, marcado por la aparición de un virus microscópico, que ha puesto todo “patas arriba”. En lo referente a los mercados, se han vivido momentos de mucho nerviosismo, con fuertes bajadas, que como dijimos en su día, suelen ser preludio de posteriores subidas, como así ha sido. El mercado entró en pánico ante lo desconocido y muchos inversores optaron por la liquidez, perdiendo las fuertes subidas que se han dado en los últimos meses.

En cuanto al entorno económico, la situación es grave, no se puede denominar de otra manera. Habrá empresas que pasen una travesía en el desierto y otras que no consigan llegar al final. Por ello nos parece importante imponer cierta cautela, y seleccionar las empresas poco endeudadas y con negocios que puedan “convivir” con las restricciones que ha provocado el virus.

Ultimas noticias sobre el Coronavirus …

En cuanto a la situación de la pandemia, tenemos noticias positivas, como el esfuerzo de todo el sector científico en encontrar una vacuna, con más de 300 en fase de ensayo, y algunas de ellas ya han mostrado esperanzadores resultados en las pruebas con humanos. Pero también hay noticias negativas, como los datos de nuevos contagios. La situación es especialmente crítica en el continente americano, ahora epicentro de la enfermedad, con países muy afectados como Brasil o algunas zonas de EEUU. En cuanto a Europa, a pesar de haber mejorado la situación, el virus sigue activo y están apareciendo rebrotes, que obligan a cierres parciales y medidas especiales en algunas zonas, dañando la actividad económica. Creemos que ésta va a ser la tónica hasta que se encuentre la vacuna, y se pueda fabricar y aplicar a la mayor parte de la población.

 

Qué esperamos a nivel macroeconómico…

La reapertura progresiva de las economías, junto con los constantes estímulos, contribuyen a la recuperación de la actividad económica. A pesar de la evolución del virus, tanto en Estados Unidos como en Europa, los índices de confianza se han recuperado de forma significativa, hasta situarse en niveles de expansión económica. En cuanto al dato de empleo americano, muestra una recuperación sorprendente con más de 7,5 millones de empleos creados en los 2 últimos meses y hace que su tasa de paro se reduzca hasta el 11,1% en junio, aunque todavía queda lejos del 3,5% con el que cerró diciembre. Queda por comprobar si estos datos alentadores pueden continuar su mejora en el tiempo, y de forma progresiva se puede ir recobrando la actividad económica previa al Covid.

Aunque la economía real se enfrenta a incertidumbres derivadas del aumento de contagios y los rebrotes, que pondrían retrasar la recuperación, el mercado está descontando una fuerte recuperación para finales de este año o principios del que viene, al parecer obviando algunos acontecimientos que van a generar incertidumbre, como las elecciones a principios de noviembre en Estados Unidos, o el auge de la tensión entre China y Estados Unidos. Además las previsiones del FMI, el Banco Mundial o la propia Reserva Federal, son muy negativas, con una fuerte reducción del PIB. Por todo esto, creemos que la recuperación puede ser más lenta de lo que el mercado está descontando, y conviene ser prudentes, sobre todo, cuando de forma generalizada, las propias compañías están siendo cautas con sus previsiones de beneficios para los próximos trimestres.

 

¿Qué podemos esperar de los activos de renta fija?

En la última reunión de la Reserva Federal se anunciaron tipos cercanos al 0% hasta que se observe un crecimiento sólido de la economía americana, y se pidió más estímulos fiscales. En todo caso, las elecciones de noviembre marcarán la pauta de las actuaciones para impulsar su economía en los próximos meses.

En Europa, las medidas implementadas por el BCE con la compra de más de 500.000 millones de euros en los programas QE desde marzo, han tenido su impacto en la deuda pública, y más concretamente en los tipos de los bonos de los países mediterráneos y Portugal. Como ejemplo, la deuda pública tiene rentabilidades negativas para el inversor que compre un bono con un vencimiento inferior a 2027, y espere a su amortización. Esto demuestra las bajas expectativas de inflación en la zona euro y el exceso de liquidez que hay en el sistema, y que obliga a muchos inversores a buscar activos con un perfil de riesgo mayor al que les gustaría, para así evitar la nula o negativa rentabilidad que generan los activos sin riesgo.

En cuanto al segmento de los bonos corporativos, tanto con grado de inversión como con peor calidad crediticia, han mostrado una fuerte recuperación desde los mínimos registrados en marzo; aunque la rentabilidad que acumulan los bonos sin grado de inversión en el año (-5,5%) es inferior a la registrada por los bonos de grado de inversión (-1,25%). En los próximos días las compañías publicarán sus resultados, por lo que prevemos un aumento de la volatilidad a medida que éstos se conozcan.

 

¿Qué esperamos para la renta variable?

Las bolsas han continuado la recuperación iniciada desde los mínimos de marzo, a pesar de los malos datos de evolución de la pandemia, las estimaciones de lento crecimiento y el auge de la tensión entre China y EEUU. Sorprende que hayan recuperado 2/3 de las pérdidas sufridas.

Las bolsas mundiales en media han recuperado un 18%, sin embargo, es significativo destacar la disparidad en el comportamiento de los índices. Mientras que el S&P americano cede un 1,5% en el año, las bolsas europeas registran una caída de entre el 11% y el 12%, además el mercado español, es el que peor se está comportando, con un descenso del 23,5%. En el lado positivo, destaca el índice tecnológico Nasdaq 100, que con una revalorización del 22,4% en el año cotiza en máximos históricos.

En cuanto a las valoraciones, éstas deben reflejar las previsiones de beneficios de las compañías, y en el trimestre pasado muchas empresas fueron incapaces de dar estimaciones a la espera de la vuelta a la actividad económica. El consenso de los analistas prevé en la publicación de los resultados del 2º trimestre, una caída del 45% de los beneficios en las empresas que cotizan en el S&P, mientras que en Europa, se prevé un descenso del 59%. Serán clave los comentarios de las compañías al publicar sus resultados del trimestre.

Terminamos este análisis con un evento muy importante, la reunión de los Jefes de Estado de la UE este fin de semana. Los Veintisiete intentarán alcanzar un acuerdo sobre el presupuesto de la UE a largo plazo y el fondo de recuperación económica, aunque persisten discrepancias entre Estados, por lo que es previsible que la negociación se alargue en sucesivas reuniones. El lunes veremos un reflejo positivo en los mercados si se consigue un importante avance que lleve a la aprobación del fondo de recuperación pero si se el acuerdo se intuye complicado, se retrasaría la recuperación, por lo que los mercados reflejarían esta situación con un aumento de la volatilidad.

 

A modo de resumen, los principales riesgos que tendremos que afrontar en los próximos meses serán: evolución de la pandemia y su repercusión en la actividad económica, disputas por el paquete de ayudas entre los países norte y sur de la Unión Europa, y las tensiones entre EEUU y China.

 

La gestión en nuestros fondos…

La recuperación de los mercados está rodeada de incertidumbres, por lo que la cautela en las previsiones se traslada en una gestión prudente de nuestros fondos.

 

La estrategia de inversión de nuestra gestora en el corto plazo pasa por reducir el peso de los activos de riesgo y  una fuerte diversificación de la cartera para conseguir rentabilidades positivas en aquellos activos que las ofrezcan, sin incurrir en grandes riesgos.

 

En renta variable, nuestros fondos tienen una  mayor posición de liquidez de la habitual, para poder aprovechar un aumento de la volatilidad durante los próximos meses. Además, mantenemos una gran diversificación de la cartera, tanto por países como por sectores, con algo más de peso en Estados Unidos, que en Eurozona, y en general con una exposición mayor a la tecnología y salud, ya que consideramos que estos sectores saldrán reforzados de esta crisis. En renta fija hemos incrementado el peso en bonos corporativos con buen rating y vencimiento cercano, para reducir el riesgo y la duración de las carteras.

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